La robótica submarina combina navegación, sensores, energía y comunicaciones en un entorno que obliga a revisar muchas soluciones habituales en tierra. Álex Alcocer, profesor de robótica y control en OsloMet y cofundador de Syrenna, explica cómo una investigación sobre vehículos submarinos evolucionó hacia un sistema de observación del océano. El capítulo 24 de Toque de Ingenio permite seguir ese paso de la investigación al desarrollo de un producto orientado a un cliente concreto.
Invitado/a: Álex Alcocer. Empresa o entidad: OsloMet y Syrenna.
Conversación publicada: 21 de octubre de 2024. Episodio: 24. Duración: 1 h 4 min.
En este capítulo:
- Cómo obtienen y transmiten información los sistemas que trabajan bajo el agua.
- Por qué Syrenna cambió un vehículo libre por un sistema anclado.
- Qué coste tiene imponer requisitos de tamaño y peso antes de validar su necesidad.
Diseñar bajo el agua cambia las condiciones del proyecto
La especialización de Álex comenzó con el posicionamiento acústico y la navegación submarina. En la entrevista explica que bajo el agua no se dispone de las mismas posibilidades de comunicación y posicionamiento que en superficie. El sistema debe estimar dónde está, recoger datos y decidir cómo trasladarlos al exterior.
Esta dificultad hace que el diseño mecánico y la electrónica estén estrechamente relacionados. El espacio disponible, la protección de los componentes y la energía condicionan qué puede incorporar el vehículo. Elegir un sensor exige pensar también en su integración y en el uso posterior de la información.
El invitado distingue los vehículos operados mediante un cable, conocidos como ROV, de los vehículos autónomos sin ese enlace físico. La elección depende del trabajo: inspeccionar, intervenir o recoger datos durante una misión. No hay una arquitectura única para todos los proyectos submarinos.
De un planeador submarino a un sistema de observación
El origen de Syrenna está en un proyecto de investigación sobre un planeador submarino. Álex describe un vehículo que aprovecha cambios de flotabilidad y unas alas para desplazarse con un consumo contenido. Su función era medir parámetros ambientales del mar.
Al pensar en comercializar esa tecnología, el equipo detectó una dificultad operativa. Había que lanzar el vehículo, seguir su misión y recuperarlo. La necesidad de personas y medios de apoyo limitaba el despliegue de muchas unidades.
La oportunidad no consistía únicamente en mejorar el robot. Consistía en cambiar la forma de utilizarlo. El equipo conservó propiedades útiles de la tecnología y replanteó su movilidad para reducir las necesidades de operación.
Robótica submarina orientada a medir una columna de agua
Syrenna planteó un sistema anclado que sube y baja en una ubicación, en lugar de desplazarse libremente por el océano. Álex explica que puede tomar información a distintas profundidades y ascender a superficie para comunicarla mediante telefonía móvil o satélite.
«simplemente obtenemos información en la vertical».
Álex Alcocer, 47:31.
Esa decisión ilustra una diferencia esencial entre prestaciones y utilidad. Tener menos libertad de movimiento puede hacer que el producto resulte más adecuado para un trabajo de observación repetida. El valor está en disponer de información útil con una operación viable.
En la conversación también aparecen la programación de ascensos y la posibilidad de responder a una señal detectada por un sensor. Son ejemplos de cómo los requisitos de medición se traducen en decisiones de control, autonomía y comunicación.
Un cliente concreto ayuda a definir la profundidad necesaria
Álex sitúa uno de los focos de Syrenna en los proyectos de eólica marina. Describe necesidades de seguimiento ambiental antes de instalar turbinas, como observar condiciones de temperatura y salinidad. También menciona el interés de investigadores en reducir la dependencia de campañas de medición con barcos.
La elección del sector modificó las especificaciones. Un prototipo de investigación había explorado profundidades mayores, pero el equipo encontró que no necesitaba mantener ese alcance para el mercado al que se dirigía. La entrevista contrapone así una capacidad técnica posible con una necesidad comercial identificada.
Esta relación es central en el desarrollo de producto: definir quién utilizará la solución, qué información necesita y en qué condiciones antes de cerrar la arquitectura. Las prestaciones adicionales también consumen tiempo de diseño, validación y fabricación.
El error de miniaturizar sin una necesidad suficientemente justificada
Al final de la entrevista, Álex recuerda que el proyecto inicial debía poder operarse con drones aéreos. Ese planteamiento impuso límites de masa y volumen muy exigentes. El equipo dedicó recursos a reducir circuitos y encajar los sistemas dentro de un conjunto pequeño.
Cuando cambió la aplicación, parte de esa exigencia dejó de ser necesaria. El aprendizaje se concentra en revisar el origen de los requisitos, especialmente cuando uno de ellos afecta a todo el producto.
«lo que el cliente necesita».
Álex Alcocer, 1:02:39.
Edgar conecta esta experiencia con la fase de especificaciones de i-mas: escribir los requisitos y ordenarlos por prioridad. El equipo debe distinguir lo imprescindible de lo deseable y hacer visibles los compromisos entre tamaño, autonomía, coste y funciones.
La electrónica a medida y los prototipos funcionales permiten explorar esas decisiones con pruebas concretas. La pregunta útil no es cuánto se puede miniaturizar, sino qué restricción necesita realmente cumplir el sistema para aportar valor.
De investigación académica a empresa tecnológica
La conversación también recorre el paso por un programa de creación de empresas, donde Álex conoció a sus cofundadoras. El equipo necesitó combinar conocimiento técnico con la organización de una compañía capaz de crecer.
El producto y la empresa se desarrollan con incertidumbres diferentes. Validar un principio físico no identifica automáticamente al comprador, y encontrar un mercado no elimina las pruebas de integración. Syrenna permite observar cómo ambas líneas se van ajustando durante el proceso.
Para otros proyectos de I+D, el caso propone una revisión práctica: qué parte del prototipo demuestra tecnología y qué parte debe cambiar para facilitar instalación, mantenimiento y uso comercial.
Preguntas sobre robótica submarina
¿Cómo transmite datos un sistema que trabaja bajo el agua?
En el sistema descrito por Álex, el robot asciende a superficie y utiliza una conexión móvil o satélite. La misión, la autonomía y la frecuencia de envío deben diseñarse conjuntamente.
¿Por qué anclar un robot que antes se desplazaba libremente?
El equipo buscaba observar una ubicación con menos necesidades de lanzamiento y recuperación. El anclaje permitió enfocar el producto en mediciones verticales repetidas.
¿Qué enseña Syrenna sobre las especificaciones de producto?
Que un requisito de peso, tamaño o profundidad debe justificarse con el uso previsto. Mantener una exigencia heredada de la investigación puede añadir complejidad que el cliente no necesita.
Cuatro aprendizajes del capítulo
- La operación y el mantenimiento también forman parte del diseño del sistema.
- Una aplicación concreta ayuda a seleccionar sensores y prestaciones.
- Los requisitos deben revisarse cuando cambia el mercado objetivo.
- El prototipo de investigación es un punto de partida para la industrialización.
Del aprendizaje al desarrollo de producto
En i-mas conectamos diseño mecánico, electrónica y validación para desarrollar productos tecnológicos. Si estás trasladando una investigación a una aplicación comercial, podemos ayudarte a definir especificaciones y preparar pruebas de integración. Cuéntanos tu proyecto.
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Fuente: entrevista original de Toque de Ingenio, publicada en YouTube el 21 de octubre de 2024. Las experiencias, cifras y planes de la conversación corresponden a ese momento. Las conexiones con los servicios de i-mas son el análisis editorial del artículo.