La robótica marina permite acercar sensores a zonas donde obtener datos con medios convencionales puede resultar difícil. Pau Guasch explica en el capítulo 32 de Toque de Ingenio cómo SEABOTS desarrolla plataformas compactas para medición e inspección en puertos, costas y otras aguas abrigadas. La conversación recorre la integración de sensores, el diseño de vehículos pequeños y la evolución desde vender robots hasta ofrecer servicios.
Invitado: Pau Guasch, presentado en el episodio como CEO de SEABOTS.
Conversación publicada: 17 de diciembre de 2024. Episodio: 32. Duración: 1 h 7 min.
En este capítulo:
- Cómo una plataforma de superficie puede obtener datos útiles sobre el fondo y el entorno marino.
- Por qué integrar sensores, propulsión y comunicaciones fue un reto central del producto.
- Qué aplicaciones explican el paso de fabricar robots a realizar campañas de medición.
Pau sitúa el origen de SEABOTS en la combinación de experiencia marítima y capacidades industriales del grupo GPAINNOVA. La empresa comenzó contrastando una propuesta compacta con profesionales del sector y desarrolló después sus primeras plataformas. El artículo recoge los productos y la estrategia descritos en diciembre de 2024.
Una plataforma pequeña para un entorno concreto
La primera propuesta se orientó a zonas abrigadas, como puertos, lagos y embalses. Pau explica que muchas soluciones marítimas se habían centrado en aplicaciones de mayor tamaño y en operaciones alejadas de la costa. SEABOTS buscó un espacio donde una plataforma compacta pudiera aportar utilidad.
El tamaño influye en transporte, despliegue y operación. También obliga a elegir y distribuir componentes dentro de un volumen reducido. La miniaturización no consiste simplemente en hacer más pequeño un barco: requiere revisar qué función debe realizar y qué condiciones encontrará.
La conversación describe una validación comercial temprana mediante una maqueta llevada a una feria. Las preguntas de los visitantes ayudaron a identificar interés y aplicaciones. Esa actividad aportaba información sobre el mercado, mientras el funcionamiento técnico seguía necesitando pruebas propias.
Para un proyecto de diseño de producto, conviene distinguir esas evidencias. Una maqueta puede facilitar conversaciones y aclarar una propuesta. Un prototipo funcional debe comprobar movimiento, consumo, estabilidad y adquisición de datos. Ambas etapas son útiles cuando se conoce qué pregunta responde cada una.
Medir el fondo desde la superficie
Pau explica que una de las primeras aplicaciones era la batimetría, es decir, obtener información sobre la profundidad y la forma del fondo. El robot se desplaza en superficie mientras los sensores realizan la medición. La plataforma transporta el equipo necesario y sigue el recorrido de trabajo.
El episodio recuerda una primera prueba realizada con componentes disponibles y sensores integrados. El objetivo era comprobar si la combinación permitía obtener el resultado buscado. Esa prueba ayudó a conectar una hipótesis técnica con una posible necesidad de clientes del entorno portuario.
La aplicación muestra que el valor del robot está en el dato que entrega. Navegar de forma controlada es necesario, pero el cliente necesita una medición interpretable y vinculada a una ubicación. El desarrollo debe coordinar posicionamiento, sensor y procesamiento.
Desde la ingeniería, el caso invita a definir la campaña antes de elegir la plataforma. Importan la zona, la información requerida y las condiciones de operación. La solución física debe responder al trabajo de medición y al modo en que se utilizará su resultado.
El reto de integrar sensores y propulsión
Pau identifica la integración como una de las dificultades principales. En poco espacio conviven baterías, propulsores, comunicaciones y sensores con distintas sensibilidades. Un sistema puede navegar correctamente y, aun así, producir datos deficientes si sus componentes interfieren entre sí.
En la entrevista describe perturbaciones que afectaban a las lecturas y la necesidad de organizar canales y alimentación. El objetivo era conseguir:
«que los sensores trabajen en armonía».
Pau Guasch, 22:40.
La respuesta incluyó electrónica propia para facilitar la integración. La plataforma debía permitir incorporar sensores sin reconstruir cada vez todas las conexiones y configuraciones. Esa capacidad se convirtió también en una parte de su propuesta para aplicaciones especializadas.
El caso es relevante para el desarrollo de electrónica de equipos compactos. La calidad de una medición depende del sensor y del entorno eléctrico y físico que se crea a su alrededor. Integrar exige comprobar el conjunto funcionando, además de revisar cada componente por separado.
Ampliar la inspección con un robot subacuático
La entrevista distingue las capacidades de una plataforma de superficie y las de un vehículo que se sumerge. Desde arriba pueden obtenerse determinados datos, pero algunas inspecciones requieren observar de cerca una estructura bajo el agua. Esa necesidad abrió una nueva línea de desarrollo.
Pau describe una configuración que combina la plataforma de superficie con un robot subacuático unido por cable. La primera mantiene posicionamiento y comunicaciones, mientras el segundo permite acceder al punto de inspección. La arquitectura reparte funciones entre dos elementos conectados.
La solución amplía las aplicaciones, pero también añade exigencias de integración. Cableado, recuperación y protección de componentes pasan a formar parte del sistema. El entorno marino introduce además dificultades relacionadas con estanqueidad y exposición de conectores.
La enseñanza de producto consiste en aprovechar una base conocida para ampliar funciones, sin dar por resueltas las nuevas condiciones. Cada extensión necesita pruebas específicas. Un programa de prototipado puede ayudar a evaluar esas interfaces antes de convertir la configuración en una solución repetible.
Aplicaciones donde el dato cambia una decisión
Pau utiliza ejemplos concretos para explicar la utilidad de las plataformas. Uno de ellos está relacionado con medir profundidad en un tramo de río donde la sedimentación condiciona el transporte. Conocer el estado del paso ayuda a planificar operaciones aguas arriba.
El interés de esa aplicación no reside en sustituir una embarcación por otra más pequeña. La medición responde a una decisión con consecuencias operativas. Repetirla de forma organizada permite disponer de información cuando el cliente la necesita.
La conversación también menciona recogida de residuos flotantes e iniciativas de observación ambiental. Pau diferencia esas aplicaciones de su foco principal en sensores y datos. Una plataforma puede admitir usos diversos, pero cada uno debe justificar su desarrollo y su encaje comercial.
Estos ejemplos ayudan a explicar la robótica marina con necesidades reconocibles: inspeccionar una infraestructura, conocer un fondo o estudiar un entorno. La tecnología resulta más comprensible cuando se vincula al dato y a la actuación que permite preparar.
De vender robots a ofrecer campañas y servicios
SEABOTS comenzó vendiendo plataformas y realizando desarrollos especializados. Pau explica que ese modelo seguía teniendo sentido para determinados clientes, especialmente quienes necesitaban integrar sensores y realizar investigación. La personalización podía aportar valor en esos casos.
La empresa también evolucionó hacia operar sus propios equipos para clientes que necesitaban el resultado de una campaña. Pau resume el cambio así:
«nos hemos reconvertido en una empresa de servicios».
Pau Guasch, 28:02.
Esa decisión modifica lo que debe organizar la compañía. Además de fabricar y mantener robots, necesita preparar operaciones, obtener información y entregar resultados. El cliente puede contratar una capacidad sin asumir toda la infraestructura y el conocimiento necesarios para utilizarla.
La entrevista plantea después una posible evolución hacia conjuntos de datos recogidos de forma continuada. Pau lo presenta como una dirección estratégica futura. Su viabilidad dependería de desplegar capacidad suficiente y de encontrar necesidades concretas para esa información.
Qué puede aprender otro equipo de desarrollo
- Elegir un entorno de aplicación que permita definir tamaño, sensores y condiciones de operación.
- Evaluar la calidad del dato con todos los subsistemas funcionando conjuntamente.
- Validar las nuevas interfaces cuando una plataforma incorpora otra capacidad.
- Comprobar si el cliente necesita adquirir el equipo o contratar el resultado de su trabajo.
SEABOTS muestra cómo la robótica puede convertirse en una herramienta de medición y en un servicio industrial. Si tu empresa desarrolla un equipo que integra sensores, movimiento y comunicaciones, i-mas puede ayudarte a ordenar requisitos y preparar pruebas del sistema completo. Puedes contarnos el reto de tu proyecto.
Para seguir leyendo: El desarrollo del piloto automático de Searebbel.
Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con Pau Guasch en Toque de Ingenio, publicada el 17 de diciembre de 2024. Las citas enlazan con sus pasajes en el vídeo; los aprendizajes son una síntesis editorial de la conversación.