La impresión 3D de hormigón puede aportar valor a la construcción cuando resuelve la fabricación de una pieza concreta: una geometría difícil, una serie personalizada o un componente que resulta costoso producir con moldes. Esa es la perspectiva que Roger Uceda, cofundador de Aridditive, comparte con Edgar Guerrero en el capítulo 51 de Toque de Ingenio. La conversación conecta materiales, maquinaria y modelo de negocio para explicar cómo una tecnología de laboratorio empieza a convertirse en un servicio industrial.
Invitado: Roger Uceda, cofundador de Aridditive y especialista en fabricación aditiva.
Conversación publicada: 20 de mayo de 2025. Episodio: 51. Duración: 1 h 27 min.
En este capítulo:
- Por qué fabricar componentes en un entorno controlado puede resultar más útil que imprimir una vivienda completa en obra.
- Cómo cambió Aridditive al descubrir que sus clientes preferían recibir piezas terminadas.
- Qué relación existe entre diseño, formulación del material, control del proceso y coste de fabricación.
Roger y Edgar se conocen de su etapa vinculada al CIM de la UPC. Esa trayectoria compartida permite recorrer la transferencia de tecnología desde la investigación hasta la actividad empresarial. El episodio refleja la situación de Aridditive en mayo de 2025, cuando Roger describe sus primeras experiencias comerciales y los retos de organizar una producción que empezaba a recibir encargos.
Qué puede aportar la impresión 3D a la construcción industrializada
Una impresora capaz de levantar paredes resulta muy llamativa, pero una vivienda reúne numerosos materiales, instalaciones y operaciones. Roger cuestiona que el objetivo adecuado sea fabricar todo el edificio con una única máquina. Su comparación con otros sectores industriales invita a pensar en componentes que después se integran en un conjunto.
El lugar de fabricación también cambia el problema. Una máquina instalada al aire libre trabaja con condiciones variables de temperatura, humedad y exposición al sol. Si el proceso falla cuando la pieza ya está avanzada, recuperar el trabajo puede ser complicado. Roger recuerda experiencias que le hicieron prestar atención a esas dificultades prácticas.
La alternativa que desarrolla en la entrevista consiste en producir elementos transportables en un espacio controlado y llevarlos después a su destino. Este planteamiento permite organizar varias máquinas, preparar materiales y repetir condiciones de trabajo. La industrialización incluye la logística y el montaje, además del movimiento del cabezal.
Eso tampoco convierte la impresión 3D en la opción adecuada para cualquier pieza. Cuando un elemento sencillo se fabrica de forma eficiente por un procedimiento convencional, cambiar de tecnología necesita una justificación. El interés aparece donde la libertad geométrica, la personalización o la reducción del trabajo asociado a los moldes resuelven una necesidad concreta.
De vender impresoras a entregar las piezas que necesita el cliente
Uno de los aprendizajes más claros del episodio es comercial. Aridditive comenzó planteándose la venta de máquinas. Sin embargo, el tipo de cliente y la organización de sus proyectos hicieron que esa propuesta evolucionara. Comprar un equipo también obliga a disponer de espacio, personal, materiales y conocimientos para utilizarlo.
Roger relata cómo fueron explorando otras fórmulas hasta identificar una demanda más directa:
«lo que prefieren es que les fabriques las piezas».
Roger Uceda, 18:20.
Ese cambio transforma el producto que vende la empresa. El cliente deja de adquirir una herramienta y pasa a encargar un resultado. Aridditive tiene que comprender qué necesita fabricar, adaptar el diseño y responsabilizarse del proceso que convierte el archivo en una pieza entregable.
Para un equipo que desarrolla maquinaria, la lección es especialmente útil: la solución técnica inicial puede ser correcta y, aun así, requerir otro modelo de servicio. Escuchar cómo compra y trabaja el cliente ayuda a decidir si conviene vender un equipo, alquilar capacidad o asumir directamente la fabricación.
Material, cabezal y control forman un mismo sistema
Imprimir hormigón exige resolver comportamientos que compiten entre sí. El material debe circular por el sistema de alimentación y salir de forma controlada, pero también mantener la geometría cuando se deposita. Una mezcla que fluye bien no tiene por qué sostener correctamente las capas siguientes.
Roger explica que su aproximación incorpora aditivos en el cabezal para modificar el comportamiento del material en el momento de la deposición. También habla del seguimiento de variables del proceso. El objetivo es coordinar la alimentación, la salida y la estabilización de la mezcla mientras la máquina ejecuta la trayectoria prevista.
La importancia de esta explicación está en la integración. Diseñar una máquina precisa sirve de poco si el material no responde como se espera. Del mismo modo, una formulación interesante necesita un sistema capaz de dosificarla y trabajar con ella de manera repetible. El resultado depende de la combinación y de sus condiciones de uso.
Desde la perspectiva de la ingeniería y el desarrollo industrial, el episodio muestra por qué conviene definir conjuntamente los requisitos del proceso y los del equipo. Geometría, materiales, automatización y mantenimiento se condicionan entre sí. Separarlos demasiado pronto puede trasladar un problema de una disciplina a otra.
El coste empieza por entender qué pieza compra el mercado
La conversación también baja a la economía de fabricación. Roger propone partir del precio y de las características de un componente que el cliente ya conoce. A partir de ahí, hay que analizar qué parte corresponde al material, al tiempo de máquina, a la intervención humana y a las operaciones necesarias para entregar el resultado.
Esta manera de razonar evita medir la oportunidad únicamente por la velocidad de impresión. Una pieza puede imprimirse rápido y seguir siendo poco competitiva si requiere mucha preparación, desplazamientos costosos o una formulación cara. La productividad útil incluye todo el recorrido desde el diseño hasta la entrega.
El material ocupa un lugar importante en ese cálculo. Roger señala las dificultades económicas de trabajar con formulaciones especializadas y volúmenes todavía reducidos. La evolución del proceso productivo tiene que acompañarse de una cadena de suministro capaz de responder a la demanda y a los costes previstos.
La localización de la fabricación también entra en juego: transportar componentes de hormigón condiciona el servicio. Las decisiones sobre ampliar capacidad o acercarse a determinados mercados deben considerar ese peso logístico. Crecer requiere organizar una operación industrial, además de conseguir nuevos pedidos.
Diseñar para imprimir y validar con un primer encargo
Recibir un modelo tridimensional no significa que la pieza esté lista para producirse. Roger describe el trabajo de adaptación de geometrías y de preparación de trayectorias. La forma debe ser compatible con el modo en que sale el material, con las sucesivas capas y con las posibilidades del equipo.
Para arquitectos y fabricantes, esa colaboración abre posibilidades estéticas y funcionales, pero también exige aprender reglas de diseño. La impresión 3D ofrece libertad dentro de unas condiciones de proceso. Comprenderlas pronto permite concentrar el esfuerzo en soluciones que puedan materializarse y repetirse.
Aridditive plantea una relación de proveedor industrial con otras empresas. Roger explica que su interés está en fabricar para clientes que conocen sus aplicaciones y mercados. El mobiliario urbano aparece como un ámbito fácil de visualizar, aunque durante la conversación explora oportunidades más amplias en componentes y elementos personalizados.
La aproximación comercial incluye entender el problema del cliente antes de un piloto de fabricación. Sobre ese trabajo inicial, Roger recuerda que:
«es una inversión que haces».
Roger Uceda, 52:30.
La prueba tiene sentido cuando ayuda a responder preguntas concretas: si la geometría funciona, qué acabado se obtiene y cómo encaja el componente en el proyecto. Esa es también la utilidad de trabajar con prototipos vinculados a criterios de aceptación, en lugar de limitarse a producir una muestra vistosa.
Qué puede aprender otro equipo de desarrollo
- Elegir una aplicación donde la fabricación aditiva aporte una ventaja identificable frente al proceso habitual.
- Comprobar si el cliente quiere comprar tecnología o contratar el resultado que esa tecnología permite obtener.
- Desarrollar material, máquina y preparación del diseño como partes de un mismo proceso productivo.
- Utilizar un piloto para contrastar calidad, coste, logística y expectativas antes de ampliar capacidad.
La entrevista permite entender la impresión 3D de hormigón como un trabajo de ingeniería y de organización industrial. Su valor aparece cuando una capacidad técnica se convierte en un servicio que el cliente puede incorporar a su actividad. Para empresas que están definiendo una nueva máquina, un componente o una línea de fabricación, i-mas puede ayudar a ordenar esos requisitos y avanzar hacia una solución realizable. Puedes contarnos tu proyecto y el problema que necesitas resolver.
Para seguir leyendo: Cómo Novameat aborda la fabricación de carne vegetal con impresión 3D.
Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con Roger Uceda en Toque de Ingenio, publicada el 20 de mayo de 2025. Las citas enlazan con sus pasajes en el vídeo; los aprendizajes son una síntesis editorial de la conversación.