Diseño de un frasco de perfume: el caso de Octane Fragrances

Ángel Cazorla explica el desarrollo de Octane con i-mas: diseño del frasco, mecanismo, prototipos y recargas inspirados en el mundo de la moto.

Por Edgar Guerrero, Director de Desarrollo de Negocio de i-mas Capítulo 43 Artículo actualizado el 8 min de lectura

Entrevista de Toque de Ingenio con Ángel Cazorla sobre Octane Fragrances

Diseñar un frasco de perfume puede convertirse en un proyecto de ingeniería cuando su forma, su mecanismo y su uso deben expresar una idea de marca. Octane Fragrances lo plantea a partir del mundo de la moto: un envase inspirado en un puño, una maneta para accionar el perfume y un sistema de recarga. En el capítulo 43 de Toque de Ingenio, Ángel Cazorla explica cómo desarrolló el producto junto a i-mas y cómo preparaba su llegada al mercado.

Invitado: Ángel Cazorla, impulsor de Octane Fragrances.

Conversación publicada: 25 de marzo de 2025. Episodio: 43. Duración: 53 min.

En este capítulo:

  • Cómo convertir referencias del mundo de la moto en requisitos de forma, tacto y funcionamiento.
  • Qué aportaron la colaboración con i-mas y las sucesivas pruebas físicas.
  • Por qué envase, fragancia, recarga y presentación necesitan una experiencia coherente.

Ángel llega al proyecto desde el comercio y desde una afición personal al motociclismo. La idea comenzó en una conversación familiar y fue evolucionando desde un boceto hasta un objeto funcional. El episodio recoge el momento previo al lanzamiento que el equipo preparaba en marzo de 2025; las campañas y ampliaciones de gama mencionadas pertenecen a aquellos planes.

Un producto pensado para una comunidad concreta

Octane parte de una comunidad con referencias reconocibles: motos, equipamiento, gestos y sensaciones asociadas a conducir. Ángel explica su propia relación con ese entorno y la intención de crear un producto que conectara con él desde varios puntos de contacto.

Elegir ese público ayuda a definir el lenguaje del objeto. La forma del frasco, la experiencia al sujetarlo y la manera de accionar el perfume se relacionan con una actividad que el comprador conoce. El diseño intenta que la propuesta se comprenda también al tocarla.

La conversación sitúa el producto en un contexto de uso y de regalo. Una persona puede tener ya el equipamiento que necesita para su afición y, aun así, encontrar interés en un objeto que la representa de otra manera. Ese razonamiento comercial orienta decisiones de diseño y presentación.

Para un proyecto de diseño de producto, el caso muestra la utilidad de definir a quién se dirige la experiencia. Un público concreto permite priorizar referencias y detalles. La diferenciación se construye con una relación comprensible entre la necesidad, el objeto y el significado que tiene para quien lo elige.

Traducir el puño de una moto en un mecanismo de perfume

El frasco debía conservar proporciones y sensaciones relacionadas con un puño de moto, pero también mantenerse estable y dispensar perfume. Ángel y Edgar comentan cuestiones como el peso, el tacto y la respuesta de la maneta. Son detalles que convierten una idea formal en requisitos técnicos.

Ángel recuerda uno de los objetivos de esa experiencia:

«el tacto es como el del puño de una moto».

Ángel Cazorla, 5:26.

La interacción obliga a coordinar piezas y sensaciones. El usuario debe poder sujetar el objeto, reconocer cómo accionarlo y obtener una respuesta coherente con el gesto. La carcasa y el mecanismo interior no pueden resolverse de forma independiente si ambos construyen la experiencia.

La estabilidad también importa. Un envase que se utiliza como objeto de sobremesa necesita comportarse bien cuando se deja apoyado. La entrevista permite ver cómo requisitos aparentemente secundarios, como el reparto de peso, condicionan la percepción de calidad del conjunto.

El desarrollo con i-mas y el valor de los prototipos

Ángel explica expresamente la participación de i-mas en el desarrollo. Su trabajo consistía en transmitir qué quería sentir y qué buscaba conseguir; el equipo de diseño e ingeniería debía convertirlo en geometrías, componentes y mecanismos que pudieran probarse.

Durante la conversación recuerda varias versiones físicas hasta llegar al resultado que querían. Las pruebas ayudaron a revisar la relación entre forma y uso. Poder accionar el mecanismo y sujetar el frasco aportaba información distinta de la que ofrecía una imagen o un plano.

Su descripción de la colaboración subraya la importancia de entenderse pronto. El lenguaje comercial y emocional del promotor necesita traducirse a decisiones que el equipo técnico pueda desarrollar. A la vez, las posibilidades y limitaciones de fabricación deben volver al promotor de una forma comprensible.

Ese intercambio es una parte central de los prototipos de producto. Cada versión permite contrastar expectativas y hacer ajustes antes de consolidar el diseño. Una prueba útil no solo confirma que el mecanismo se mueve: ayuda a decidir si la experiencia responde a la intención inicial.

Fragancia, recargas y packaging forman una sola experiencia

El perfume también necesitó un proceso de desarrollo especializado. Ángel explica cómo trasladaron a los profesionales de perfumería las sensaciones y referencias que querían expresar. La conversación relaciona el aroma con el relato del producto y con el público al que se dirige.

El envase añade una restricción física: mantener las proporciones del puño limita el espacio disponible para la recarga. El equipo debía resolver esa capacidad sin perder la forma que hacía reconocible el objeto. Una decisión de diseño exterior tenía consecuencias en el sistema interior y en la presentación comercial.

Durante la demostración, Edgar muestra cómo se coloca una recarga y explica la presencia de otra con difusor propio. Esa posibilidad permite utilizar el perfume en contextos distintos. El conjunto se diseña para acompañar tanto al objeto principal como al uso cotidiano fuera de casa.

El packaging organiza esas piezas y participa en la primera comprensión del producto. La caja debe presentar qué contiene el conjunto y facilitar que el comprador entienda cómo se relacionan sus elementos. La experiencia de marca empieza antes de accionar la maneta por primera vez.

Preparar el lanzamiento exige trabajar el mensaje

En marzo de 2025, el equipo estaba preparando una campaña de financiación colectiva. Ángel explica que construir la presentación había requerido un esfuerzo propio, además del desarrollo del producto. Tener el objeto terminado no resolvía automáticamente cómo comunicarlo.

Al describir esa preparación, destaca que:

«los mensajes que queremos dar son tan concretos».

Ángel Cazorla, 34:31.

La observación resulta útil para cualquier lanzamiento de hardware. El público necesita comprender qué es el producto, cómo se utiliza y por qué puede interesarle. Mostrar muchas características sin una secuencia clara puede dificultar esa comprensión, incluso cuando el equipo conoce perfectamente el objeto.

La entrevista también explora posibles versiones, colaboraciones y ampliaciones de gama. Son ideas que Ángel vincula a la evolución del proyecto. El primer lanzamiento debe ofrecer una experiencia que se pueda explicar y entregar antes de convertir todas esas posibilidades en productos nuevos.

Venta digital y experiencia física de un producto sensorial

Ángel considera importante el canal online, pero también defiende el contacto con el producto en un punto de venta. En perfumería, oler y tocar aportan información que una página tiene más dificultades para transmitir. La distribución necesita tener en cuenta esa característica.

El caso plantea una combinación de experiencias: descubrir el objeto, probarlo y volver a comprar o adquirir recargas. Cada momento puede utilizar un canal diferente. Diseñar el producto con ese recorrido en mente ayuda a conectar envase, presentación y servicio posterior.

Ángel afirma que, en el momento de la entrevista, el proyecto se fabricaba y montaba en España. Su explicación vincula la localización con el trabajo realizado para llegar a la calidad buscada. Cualquier evolución posterior de volumen o producción requeriría nuevas decisiones, que el episodio no da por resueltas.

Qué puede aprender otro equipo de desarrollo

  • Traducir la identidad del público en requisitos observables de forma, tacto e interacción.
  • Validar con prototipos tanto el mecanismo como la experiencia que debe transmitir.
  • Diseñar recarga, envase y packaging de manera coordinada.
  • Preparar el mensaje y los canales de venta como parte del lanzamiento del producto.

Octane Fragrances muestra un caso de colaboración entre una visión comercial y el trabajo de diseño e ingeniería de i-mas. Si tienes una idea que necesita convertirse en un objeto funcional, podemos ayudarte a definirla, probarla y preparar su fabricación. Puedes contarnos tu proyecto.

Para seguir leyendo: Cómo se desarrolló Citring One, del concepto al producto.

Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con Ángel Cazorla en Toque de Ingenio, publicada el 25 de marzo de 2025. Las citas enlazan con sus pasajes en el vídeo; los aprendizajes son una síntesis editorial de la conversación.