La automatización de cultivos hidropónicos combina sensores, control, visión artificial y software para supervisar una producción agrícola con condiciones definidas. Víctor Cantón, CEO de Enkitek, explica cómo aplicar esas herramientas sin perder de vista la energía, la mano de obra y las diferencias entre instalaciones. En el capítulo 28 de Toque de Ingenio, la conversación con Edgar Guerrero conecta la agricultura sin suelo con problemas habituales de ingeniería y automatización industrial.
Invitado: Víctor Cantón, CEO de Enkitek.
Conversación publicada: 18 de noviembre de 2024. Episodio: 28. Duración: 1 h 30 min.
En este capítulo:
- Qué es la hidroponía y por qué controlar el entorno no elimina los costes de producción.
- Cómo integrar cámaras y sensores para dedicar la intervención humana a tareas concretas.
- Por qué el control local, la conectividad y la adaptación del robot condicionan la solución.
El episodio presenta la visión y los desarrollos de Enkitek en noviembre de 2024. Incluye ejemplos de monitorización y robotización, así como dificultades comerciales de un sector con instalaciones muy diferentes. Las posibilidades descritas deben entenderse en ese contexto, no como prestaciones universales de cualquier granja automatizada.
Qué es la hidroponía y qué variables necesita controlar
La hidroponía permite cultivar sin utilizar el suelo como medio de aporte de nutrientes. Víctor describe sistemas en los que las raíces reciben agua, oxígeno y nutrientes mediante una solución controlada. El planteamiento abre posibilidades donde el suelo fértil no está disponible o donde interesa organizar la producción de otra manera.
En la conversación se destaca la recirculación del agua y la posibilidad de acercar determinados cultivos a los consumidores. Sin embargo, estas ventajas dependen del diseño de la instalación, del producto cultivado y de cómo se gestiona el sistema. La entrevista también dedica tiempo a sus inconvenientes.
Desde la ingeniería, la cuestión es identificar qué variables deben mantenerse dentro de unas condiciones de trabajo y cómo detectar desviaciones. El entorno agrícola introduce necesidades de observación, actuación y continuidad que se parecen a las de otros procesos productivos, aunque el comportamiento biológico añada sus propias particularidades.
Eso obliga a estudiar el cultivo antes de seleccionar tecnología. Una cámara o un sensor tienen sentido cuando permiten responder a una pregunta relevante para la producción. Instalar más dispositivos no garantiza que la información obtenida ayude a tomar mejores decisiones.
Automatización de cultivos hidropónicos y coste operativo
Víctor señala dos limitaciones importantes: la energía y la mano de obra. La iluminación artificial y la climatización pueden tener un peso considerable, mientras que la manipulación de plantas y la cosecha no siempre encuentran una solución mecánica tan estandarizada como en otros entornos agrícolas.
El tipo de cultivo y la localización cambian la ecuación. La conversación compara situaciones en las que tiene sentido acercar la producción a un mercado con otras donde la producción convencional ya es muy competitiva. No se plantea una sustitución automática de todos los cultivos por granjas verticales.
También aparece una dificultad de integración: cada instalación puede tener una disposición diferente. Los soportes, pasillos y variedades condicionan el movimiento de máquinas y personas. Una solución que funciona en una granja puede necesitar adaptaciones significativas en otra.
Para una empresa que estudia automatización industrial, el caso recuerda la importancia de definir el proceso y medir dónde se consume tiempo. La inversión debería responder a una tarea, un problema de calidad o una necesidad de capacidad identificables, con condiciones de funcionamiento claras.
Visión artificial para observar el cultivo
Enkitek plantea utilizar cámaras para reducir parte del trabajo de observación repetitiva. Víctor explica un enfoque con cámaras RGB fijas y comenta la relación entre cobertura, coste y capacidad de detección. La elección de una tecnología más sofisticada debe justificarse por lo que aporta a la aplicación.
La comparación con la observación humana permite entender el problema: una persona recorre la instalación para comprobar si aparecen incidencias. Un sistema de visión puede ayudar a señalar dónde conviene intervenir, siempre que se haya definido qué se observa y cómo se interpreta la señal.
Víctor describe el objetivo de orientar el tiempo del operario hacia:
«tareas concretas».
Víctor Cantón, 44:25.
La detección no sustituye por sí sola la decisión agronómica ni resuelve cualquier anomalía. Forma parte de un flujo de trabajo: observar, identificar un posible problema, avisar y actuar. También debe considerarse cómo se comprueba que las alertas sean útiles y qué ocurre cuando una situación queda fuera de los ejemplos conocidos.
En una aplicación de visión artificial industrial sucede algo parecido. La cámara es una parte del sistema; la iluminación, la posición, los datos y el criterio de aceptación determinan si la solución responde al problema real.
Sensores, conectividad y control local
Uno de los aprendizajes más concretos del episodio es la evolución hacia una arquitectura híbrida. Víctor explica que una propuesta inicialmente muy apoyada en la nube tuvo que considerar las condiciones reales de las granjas: conexiones variables, ubicaciones remotas e incidencias de suministro.
La solución que describe mantiene un controlador local capaz de gestionar el funcionamiento y una plataforma conectada para visualizar información. Así, perder la conexión a internet no implica necesariamente perder el control del proceso local. La supervisión también puede detectar la ausencia de comunicación y generar avisos.
La prioridad se resume en que:
«la granja no puede por el hecho de perder internet no puede dejar de funcionar».
Víctor Cantón, 50:22.
El episodio no presenta esa arquitectura como una garantía frente a cualquier fallo. Muestra una decisión de diseño basada en las condiciones de uso. En ingeniería electrónica y sistemas conectados, definir qué debe funcionar localmente y qué puede depender de una conexión ayuda a distribuir responsabilidades y gestionar incidencias.
Robotización adaptable a diferentes instalaciones
Víctor explica que algunas soluciones de recolección están vinculadas a configuraciones muy concretas de invernadero o a determinadas variedades. Durante la conversación recuerda las limitaciones que encontró al estudiar equipos pensados para infraestructuras habituales en otros países.
Frente a esa rigidez, describe un planteamiento que separa componentes del sistema: el comportamiento del robot, la detección mediante modelos y la elección del brazo según la aplicación. Menciona ROS y árboles de comportamiento como parte de esa organización tecnológica.
La lección es diseñar qué elementos se pueden reutilizar y cuáles requieren adaptación. Cambiar de fruto, de geometría o de instalación no debería interpretarse como una simple sustitución de nombres. Puede introducir nuevos requisitos de percepción, manipulación y acceso.
El prototipado funcional permite contrastar esas condiciones antes de extender la solución. Para una aplicación de manipulación, interesa observar el objeto real, sus variaciones y los puntos de contacto. La robustez depende de lo que ocurre en los casos habituales y también en los que se apartan del ideal.
Preguntas sobre sensores y automatización agrícola
¿Qué puede aportar la visión artificial a un cultivo hidropónico?
Puede ayudar a supervisar zonas de la instalación y señalar situaciones que necesitan revisión. La utilidad depende de las condiciones de imagen, de los datos y de los problemas que se quiera detectar. Enkitek explica una propuesta de monitorización apoyada en cámaras y software.
¿Por qué es importante mantener control local?
Porque una instalación productiva puede perder la conexión a internet. El caso describe un controlador local combinado con una plataforma conectada. Esa separación permite definir qué funciones deben continuar y cómo avisar de una incidencia de comunicación.
¿Se puede trasladar el mismo robot a cualquier granja?
La entrevista muestra que la geometría de la instalación y el cultivo importan. La reutilización requiere identificar qué módulos son comunes y qué partes deben adaptarse. Un proyecto debe validar la manipulación y la detección en las condiciones concretas de trabajo.
Cuatro aprendizajes para automatizar un proceso variable
- Estudiar el cultivo, la instalación y los costes antes de elegir equipos.
- Relacionar cada dato o alerta con una decisión operativa.
- Separar control local y servicios conectados según las necesidades de continuidad.
- Validar qué partes de una solución robótica pueden reutilizarse entre aplicaciones.
En i-mas, la automatización industrial y la visión artificial se trabajan a partir del proceso, sus variaciones y el resultado que necesita la empresa. Si quieres estudiar una tarea de inspección o manipulación, puedes explicarnos cómo funciona actualmente para concretar los requisitos del proyecto.
Para seguir leyendo: Visión artificial para comprobar pedidos de delivery con Bronze Tracker.
Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con Víctor Cantón en Toque de Ingenio, publicada el 18 de noviembre de 2024. Las citas enlazan con la conversación original; los criterios aplicables a otros procesos son una síntesis editorial.