Visión artificial para verificar pedidos de delivery: Bronze Tracker

Adrián Martín explica cómo Bronze Tracker verifica pedidos de delivery con imágenes y simplifica el hardware para adaptarse a las cocinas.

Por Edgar Guerrero, Director de Desarrollo de Negocio de i-mas Capítulo 31 Artículo actualizado el 9 min de lectura

Entrevista de Toque de Ingenio con Adrián Martín sobre Bronze Tracker

La visión artificial puede ayudar a verificar pedidos de delivery antes de que salgan de la cocina. Bronze Tracker compara una imagen del pedido preparado con los elementos esperados y ofrece una comprobación al equipo. En el capítulo 31 de Toque de Ingenio, Adrián Martín explica cómo desarrolló esta propuesta, por qué simplificó el hardware y qué aprendió al adaptar el producto a operaciones de restauración diferentes.

Invitado: Adrián Martín, presentado en el episodio como CEO de Bronze.

Conversación publicada: 10 de diciembre de 2024. Episodio: 31. Duración: 1 h 10 min.

En este capítulo:

  • Cómo observar el empaquetado de pedidos permitió encontrar un problema concreto de operación.
  • Por qué una tablet y un accesorio sencillo podían facilitar más el despliegue que una instalación compleja de cámaras.
  • Qué puede comprobar una imagen y qué límites deben quedar claros para el cliente.

La trayectoria que cuenta Adrián comenzó con un proyecto de visión artificial aplicado a un tostador. Al acercarse después a cocinas profesionales, encontró otras necesidades y fue cambiando el foco. La entrevista recoge la solución y las experiencias de Bronze en diciembre de 2024.

Descubrir el problema dentro de la cocina

Adrián explica que necesitó entrar en cocinas para comprender cómo se preparaban los pedidos. Desde fuera resulta fácil identificar una reclamación por una bebida o una guarnición ausente; observar la operación permite entender por qué puede producirse el error.

El empaquetado reúne acciones repetidas durante una jornada y puede coincidir con momentos de mucha demanda. La propuesta de Bronze busca ayudar a las personas que realizan ese trabajo mediante una comprobación adicional. El producto se orienta a una tarea concreta, próxima al momento de entrega.

La conversación muestra cómo cambió la idea empresarial al conocer mejor al cliente. El conocimiento técnico inicial no desaparece: encuentra otra aplicación donde puede aportar valor. Esa evolución requiere escuchar y aceptar que el primer producto imaginado quizá no sea el mejor punto de entrada al mercado.

Para un equipo de desarrollo de producto, la enseñanza consiste en observar el proceso y formular un problema acotado. Una necesidad real permite decidir qué debe detectar el sistema, cuándo tiene que hacerlo y qué información necesita quien recibe la respuesta.

Cómo funciona la comprobación con Bronze Tracker

Adrián presenta Bronze Tracker como una aplicación que utiliza una fotografía del pedido preparado. El sistema la relaciona con la composición esperada y devuelve una indicación sobre los elementos visibles. El objetivo es detectar faltas o diferencias antes de que la bolsa salga.

La entrevista describe versiones para móvil y para tablet. La primera permite realizar una foto en la posición adecuada a la operación del cliente. La segunda puede integrarse como una estación de trabajo donde el personal observa el feedback mientras prepara el pedido.

El sistema necesita encajar con el momento en que los elementos todavía pueden comprobarse. Si la imagen no muestra lo necesario, la capacidad de análisis queda limitada. La calidad del dato de entrada depende de la posición, del proceso y de cómo se presenta el pedido.

Desde el diseño de interfaces y experiencia de uso, esa relación es fundamental. La comprobación debe incorporarse al trabajo con una secuencia comprensible. La persona necesita saber cuándo capturar la imagen, qué significa la respuesta y qué revisar si aparece una diferencia.

Un accesorio sencillo para reducir la complejidad de instalación

El desarrollo pasó por cámaras y configuraciones que generaban dificultades de sincronización y conectividad. Adrián explica que instalar un nuevo cliente podía requerir desplazamientos y preparación técnica. Esa dependencia complicaba la expansión del producto.

La solución que muestra en el episodio utiliza un accesorio con espejo detrás de la tablet para obtener una vista de la zona de preparación. El equipo lo denomina periscopio. La idea permite utilizar la cámara del dispositivo y mantener una pantalla accesible al trabajador.

El interés de esa decisión está en su efecto sobre el despliegue. Un componente físico relativamente sencillo ayudó a reducir la infraestructura necesaria. El valor del diseño se mide por el problema que resuelve en el sistema, además de por su complejidad técnica.

Adrián describe cómo la simplificación cambió la forma de empezar con un cliente. La empresa podía concentrarse más en la aplicación y en su adaptación operativa. Los prototipos permitieron explorar distintas versiones hasta encontrar una combinación de coste, uso e instalación más conveniente.

Qué puede ver la cámara y qué no puede comprobar

Edgar plantea una limitación evidente: una imagen exterior no permite conocer todos los ingredientes dentro de un alimento o de un envase. Adrián la reconoce y define el alcance de la comprobación:

«vemos lo que el ojo humano ve».

Adrián Martín, 16:58.

En el episodio explica que pueden distinguir categorías cuando existen señales visuales suficientes. Bebidas, formatos y etiquetas pueden facilitar la identificación. Si varios productos no se diferencian a simple vista, la comprobación debe reflejar esa limitación.

La aplicación se orienta especialmente a detectar elementos ausentes. Ese foco permite resolver un problema frecuente sin presentar la visión artificial como una inspección universal del contenido. El sistema necesita una definición de categorías compatible con la operación del cliente.

Para desarrollar una herramienta de IA, el caso muestra la importancia de explicar el alcance con precisión. Conocer qué puede observarse permite organizar mejor la captura y el etiquetado. También evita atribuir al resultado una certeza sobre características que la imagen no contiene.

Un producto común para cocinas que trabajan de formas distintas

Adrián cuenta que las cocinas tenían procesos diferentes incluso cuando el objetivo final era similar. Cambiaban las secuencias, los puntos de preparación y la forma de presentar los elementos. La solución debía encontrar un núcleo común sin exigir que todos trabajaran exactamente igual.

Los pilotos y la colaboración con equipos de cocina permitieron iterar. La observación continuó después de las primeras versiones, porque cada nuevo cliente podía revelar otra condición de uso. La escalabilidad requería aprender qué variaciones podía admitir el producto.

El reto que plantea es:

«construir algo que funcione para cientos».

Adrián Martín, 38:05.

La frase distingue un desarrollo a medida de una plataforma que debe reutilizarse. Resolver el caso de un solo cliente puede aportar conocimiento, pero el producto necesita identificar patrones. La arquitectura debe permitir configurar diferencias sin reconstruir toda la solución en cada instalación.

De comprobar el pedido a conservar información de la salida

La entrevista también aborda las reclamaciones posteriores. Una imagen asociada al pedido puede aportar información sobre cómo salió de la cocina. Adrián explica cómo esa documentación se incorpora a procesos de revisión con plataformas de reparto.

Ese uso es distinto de prevenir un olvido antes de la entrega. El primero ayuda a resolver la preparación; el segundo conserva información para analizar una incidencia. Ambos pueden compartir una captura, pero responden a momentos y necesidades diferentes.

Adrián insiste en que la propuesta empresarial se centra en mejorar la operación del restaurante. La gestión de reclamaciones forma parte de esa utilidad, pero no agota el propósito del producto. La relación con el cliente incluye velocidad de trabajo, calidad y experiencia de servicio.

La imagen tampoco explica todo lo que sucede después de salir de la cocina. Su valor está vinculado al momento que documenta. Mantener ese contexto ayuda a utilizar la información de forma adecuada y a definir qué otros pasos necesita una revisión de incidencias.

Llegar al mercado con conocimiento del sector

Bronze describe una aproximación comercial apoyada en relaciones con cadenas de restauración, asociaciones y encuentros profesionales. La visibilidad permite abrir conversaciones, pero conocer la operación es necesario para explicar dónde encaja el sistema.

La experiencia de socios y colaboradores en el sector ayuda a acercarse a los perfiles adecuados. El producto técnico necesita una forma de presentarse que conecte con prioridades del negocio. La conversación vuelve así al punto de partida: comprender una actividad antes de intentar transformarla.

Qué puede aprender otro equipo de desarrollo

  • Observar el trabajo donde aparece el error y definir el momento adecuado para intervenir.
  • Simplificar instalación y mantenimiento, además de mejorar el algoritmo.
  • Comunicar qué permite comprobar la imagen y qué queda fuera de su alcance.
  • Buscar patrones comunes entre clientes para construir un producto configurable y repetible.

Bronze Tracker muestra cómo una decisión sencilla de hardware puede facilitar una aplicación de visión artificial. Si tu empresa quiere integrar captura de datos, interacción y un dispositivo físico, i-mas puede ayudarte a definir una solución que encaje en su operación. Puedes contarnos el proceso que necesitas mejorar.

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Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con Adrián Martín en Toque de Ingenio, publicada el 10 de diciembre de 2024. Las citas enlazan con sus pasajes en el vídeo; los aprendizajes son una síntesis editorial de la conversación.