Los drones para medición industrial aportan valor cuando las imágenes y los datos se convierten en información que el cliente puede utilizar. David Ferré y Bernardo Sa Pereira explican esa evolución en el capítulo 35 de Toque de Ingenio. Amelia Hub pasó de servicios audiovisuales a aplicaciones de topografía, inspección y software, con el objetivo de facilitar el análisis y la repetición de operaciones de captura.
Invitados: David Ferré y Bernardo Sa Pereira, presentados en el episodio como CTO y CEO de Amelia Hub, respectivamente.
Conversación publicada: 27 de enero de 2025. Episodio: 35. Duración: 1 h 13 min.
En este capítulo:
- Cómo una empresa de servicios con drones amplía su actividad hacia aplicaciones industriales.
- Por qué procesar los datos puede ser más importante para el cliente que realizar el vuelo.
- Qué posibilidades y dependencias plantea automatizar capturas repetitivas desde una base fija.
David relata una afición temprana por el radiocontrol, mientras Bernardo recuerda cómo vio una oportunidad al conocer esas capacidades. Sus perfiles técnicos y de negocio se fueron complementando en la empresa. La entrevista recoge su experiencia y los planes de Amelia Hub en enero de 2025.
Del vuelo llamativo a un servicio profesional
Los invitados recuerdan una etapa en la que trabajar con drones exigía construir y ajustar equipos con mucha intervención manual. La novedad de las imágenes abría oportunidades, pero ofrecer un servicio profesional requería algo más que disponer de un aparato capaz de volar.
La experiencia audiovisual les enseñó a preparar material, responder a clientes exigentes y prever contingencias. En un rodaje, una incidencia puede afectar a otras personas y recursos que ya están movilizados. El equipo necesitaba llegar con una organización acorde con ese contexto.
La conversación muestra cómo esa preparación se fue construyendo con aprendizaje y actividad. Presentación, transporte y disponibilidad de material de respaldo formaban parte del servicio. La calidad técnica debía acompañarse de una operación en la que la productora pudiera confiar.
Para una empresa que introduce una nueva tecnología, el caso recuerda que el cliente compra un resultado dentro de su propio proceso. Una capacidad espectacular puede abrir la puerta, pero la repetibilidad y la coordinación sostienen la relación comercial.
Diversificar hacia topografía e inspección industrial
Amelia Hub explica que amplió su actividad para no depender únicamente de la producción audiovisual. El conocimiento de los drones podía utilizarse en tareas donde las imágenes aportaban mediciones e información técnica. Esa transición conectaba además con la formación de ingeniería de David.
Los invitados describen trabajos de topografía y de inspección de aerogeneradores. Cada aplicación exigía comprender qué necesitaba el cliente y cómo debía entregarse el resultado. La misma plataforma de captura podía participar en servicios muy distintos.
La diversificación no consistía solo en cambiar el objeto que se fotografiaba. Una imagen audiovisual se evalúa de una manera diferente a una medición o una inspección. La precisión, el procesamiento y la interpretación adquieren otro papel cuando la información sostiene una decisión industrial.
Desde la ingeniería de aplicaciones industriales, esa evolución muestra la importancia de definir el uso del dato. El sistema de captura debe elegirse con el entregable final en mente. Saber qué necesita decidir el cliente ayuda a determinar qué información hace falta obtener.
La oportunidad está en qué hacer con los datos
Bernardo explica que, a medida que la captura se volvió más accesible, el equipo vio una oportunidad en el tratamiento posterior. Obtener imágenes ya no resolvía la parte más difícil de todos los proyectos. La pregunta relevante pasó a ser:
«qué hago con esos datos».
Bernardo Sa Pereira, 27:08.
La entrevista incluye un proyecto para obtener volumetría de acopios de chatarra a partir de imágenes. El ejemplo permite entender la diferencia entre sobrevolar una instalación y proporcionar una medida que pueda incorporarse a su gestión. La utilidad aparece al transformar la captura en un resultado operativo.
Los invitados también recuerdan un desarrollo que comparaba un modelo de construcción con una nube de puntos. En ese caso, el interés estaba en relacionar lo proyectado y lo observado durante la ejecución. El software conectaba representaciones distintas para facilitar una comprobación.
Estos ejemplos explican la evolución hacia una plataforma de software. La empresa buscaba reutilizar conocimiento y ofrecer herramientas que hicieran más sencillo analizar los datos. La aplicación debía reducir trabajo especializado sin perder la información necesaria para interpretar el resultado.
Automatizar capturas repetitivas con una base de drones
La conversación aborda sistemas en los que un dron permanece en una base conectada, desde la que puede prepararse y gestionarse una operación. Para instalaciones que requieren mediciones frecuentes, esa arquitectura puede cambiar la necesidad de desplazar un técnico cada vez.
David describe el recorrido habitual de un servicio: preparación, desplazamiento, vuelo y regreso para procesar la información. En operaciones repetidas, varios de esos pasos pueden representar una parte importante del trabajo. La automatización se estudia para reducir esa carga de manera coherente con el uso.
El episodio distingue el pilotaje remoto de una operación completamente autónoma. Los invitados explican que estaban trabajando sobre autorizaciones y casos específicos. No presentan el despliegue como una posibilidad genérica disponible en cualquier lugar ni dan por resueltas todas las condiciones de operación.
La lección de diseño es considerar base, comunicaciones, energía y supervisión como partes del sistema. Un dron aislado no ofrece por sí solo un servicio continuo. La instalación necesita responder a las condiciones del emplazamiento y a las responsabilidades de quienes la utilizan.
Hacer comprensible el análisis para el cliente
Al hablar del futuro, David destaca que el trabajo no termina al automatizar el vuelo. La plataforma debe facilitar el tratamiento de la información y su entrega. Su objetivo incluye:
«no solamente automatizar el servicio».
David Ferré, 1:07:11.
La frase introduce una parte esencial de la propuesta: reducir la complejidad que separa una captura de un dato utilizable. En la entrevista explica que el flujo de trabajo podía requerir distintos perfiles técnicos. Simplificarlo necesita entender qué pasos aportan información y cómo se comprueba su resultado.
Para el diseño de interfaces, esto plantea una tarea concreta. El cliente debe poder interpretar la medida, reconocer su contexto y utilizarla en una decisión. Una pantalla que muestra muchos datos no necesariamente facilita el trabajo si no explica su significado y relación.
El caso también recuerda que automatizar no significa ocultar todas las condiciones de una medición. La herramienta necesita conservar información suficiente para que el resultado se entienda. La facilidad de uso y la trazabilidad del proceso deben desarrollarse conjuntamente.
Elegir proyectos que ayuden a construir la plataforma
Los invitados explican que seguían ofreciendo servicios y realizando proyectos de desarrollo, pero buscaban mantenerlos próximos al foco del software. Una empresa pequeña puede recibir encargos interesantes que exigen capacidades muy distintas. Aceptarlos todos puede dispersar el trabajo del equipo.
La plataforma se plantea como una base a la que añadir aplicaciones de análisis. En el episodio aparecen posibilidades futuras, como otros usos de inspección o seguridad. Son líneas que el equipo imaginaba desarrollar, y deben distinguirse de los servicios que ya describía como parte de su actividad.
El aprendizaje empresarial está en conectar cada proyecto con una dirección clara. Un encargo puede generar ingresos y conocimiento, pero también consumir recursos que necesita el producto común. La decisión requiere valorar qué se podrá reutilizar y qué capacidad quedará después en la empresa.
Qué puede aprender otro equipo de desarrollo
- Definir el entregable industrial antes de elegir cómo capturar los datos.
- Evaluar desplazamiento, supervisión, procesamiento y entrega como partes de un mismo servicio.
- Distinguir funciones disponibles, pruebas autorizadas y objetivos futuros de automatización.
- Priorizar proyectos que refuercen las capacidades compartidas de la plataforma.
Amelia Hub muestra cómo una empresa puede evolucionar desde una tecnología de captura hacia un servicio basado en información. Si tu proyecto combina equipos físicos, datos e interacción con usuarios, i-mas puede ayudarte a definir los requisitos y a conectar esas disciplinas. Puedes contarnos qué necesitas desarrollar.
Para seguir leyendo: Los sensores LiDAR para percepción del entorno de Beamagine.
Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con David Ferré y Bernardo Sa Pereira en Toque de Ingenio, publicada el 27 de enero de 2025. Las citas enlazan con sus pasajes en el vídeo; los aprendizajes son una síntesis editorial de la conversación.