Drones de carga para logística: el proyecto de Grasshopper

Jakob Saalfrank presenta el proyecto de Grasshopper: integrar vuelo, desplazamiento terrestre y operación logística mediante desarrollo por etapas.

Por Edgar Guerrero, Director de Desarrollo de Negocio de i-mas Capítulo 45 Artículo actualizado el 8 min de lectura

Entrevista de Toque de Ingenio con Jakob Saalfrank sobre Grasshopper Air Mobility

Un dron de carga para logística tiene que encajar en la cadena de suministro, además de poder volar. Jakob Saalfrank, fundador de Grasshopper Air Mobility, explica esa idea en el capítulo 45 de Toque de Ingenio. Su proyecto plantea combinar desplazamiento aéreo y terrestre con una operación automatizada. La conversación permite examinar cómo se define una propuesta ambiciosa, qué falta por desarrollar y por qué el modelo de negocio condiciona las decisiones técnicas.

Invitado: Jakob Saalfrank, fundador de Grasshopper Air Mobility.

Conversación publicada: 8 de abril de 2025. Episodio: 45. Duración: 1 h 14 min.

En este capítulo:

  • Cómo cambia un proyecto de movilidad cuando se orienta al transporte de mercancías.
  • Por qué la carga, la energía y la llegada al almacén forman parte de la misma operación.
  • Qué papel tienen los proveedores, los prototipos y la financiación en un desarrollo aeronáutico.

El episodio recoge un proyecto en desarrollo en abril de 2025. Las capacidades, plazos y aplicaciones que Jakob describe pertenecen a su propuesta y a su hoja de ruta de entonces. La entrevista no presenta una flota comercial que ya estuviera realizando todas esas operaciones.

Una idea de movilidad que encuentra su aplicación en la logística

Jakob sitúa el origen de la idea en su experiencia trabajando en Austria, donde un desplazamiento relativamente corto le consumía mucho tiempo. Esa situación le hizo pensar en otras formas de movilidad y en el aprovechamiento de vehículos que permanecían aparcados gran parte del día.

Su trayectoria en automatización de almacenes aporta otro punto de vista. Al observar una cadena de suministro, el problema incluye horarios, transferencias y coordinación entre medios de transporte. La velocidad de un vehículo no resuelve por sí sola todos esos tiempos.

Grasshopper orienta la propuesta a mercancías y operaciones industriales. Durante el diálogo se explora la posibilidad de trasladar carga entre ubicaciones y de conectar el recorrido aéreo con el acceso a las instalaciones. La aplicación logística permite formular preguntas sobre recorridos y necesidades concretas de un cliente.

Para quien desarrolla un nuevo producto, este cambio de enfoque es significativo. Una visión amplia puede necesitar un primer caso de uso que permita definir requisitos verificables. El sector elegido determina qué capacidad se necesita, cómo se utilizará y qué personas intervienen en la decisión de compra.

El vuelo es una parte de la cadena de suministro

Edgar plantea una objeción útil durante la entrevista: combinar vuelo y conducción autónoma añade dificultad a un proyecto que ya es complejo. Una alternativa sería aterrizar en un punto y utilizar transporte terrestre para completar el recorrido. La pregunta obliga a explicar qué valor aporta integrar ambas funciones.

Jakob responde desde la coordinación logística. Si cada llegada requiere otro vehículo o equipo esperando, aparecen transferencias y tiempos que el sistema debe gestionar. Su propuesta intenta incorporar varias partes de ese recorrido a una misma solución.

El propósito queda resumido en una expresión de la conversación:

«poner todo en una plataforma».

Jakob Saalfrank, 20:48.

El interés del caso está en hacer explícita esa decisión. Integrar funciones puede reducir pasos operativos, pero también amplía el alcance del desarrollo. Un equipo necesita contrastar si la ventaja para el cliente justifica las nuevas dependencias técnicas y organizativas.

Carga y energía condicionan el diseño del sistema

Durante la entrevista se explica un concepto de contenedores que incorpora carga y baterías. La intención es intercambiar módulos para reducir la espera asociada a la recarga. En este planteamiento, el diseño del vehículo y el de la estación de intercambio deben funcionar conjuntamente.

Ese detalle permite ver que la autonomía no depende únicamente de la batería embarcada. También importa cómo se prepara el siguiente viaje, dónde se realiza el intercambio y qué infraestructura existe en cada extremo. El servicio completo necesita coordinar energía y mercancía.

Jakob diferencia propuestas eléctricas e investigaciones sobre alternativas híbridas, entre ellas el hidrógeno. Son líneas que el equipo estaba estudiando para responder a necesidades de alcance y operación. La conversación muestra incertidumbres y trabajo pendiente, además de aspiraciones de rendimiento.

Desde la perspectiva de ingeniería de sistemas industriales, conviene tratar esas elecciones como decisiones relacionadas. Aumentar capacidad o alcance puede modificar masa, volumen, refrigeración y necesidades de infraestructura. La arquitectura debe evaluarse con un caso de uso definido y con pruebas que permitan contrastar las hipótesis.

Integrar componentes disponibles y validar por etapas

Uno de los criterios de desarrollo que expone Jakob es utilizar componentes existentes cuando puedan responder a los requisitos del proyecto. La estrategia busca concentrar el trabajo en la integración y evitar asumir simultáneamente el desarrollo de todas las tecnologías necesarias.

Esta aproximación también exige conocer las limitaciones de los proveedores. La disponibilidad de un componente no demuestra que vaya a funcionar en cualquier configuración. El vehículo completo necesita compatibilidad entre sistemas, interfaces bien definidas y pruebas en las condiciones previstas.

El episodio describe una hoja de ruta de prototipos a escala y de creciente alcance. Cada versión debería permitir comprobar nuevas funciones y avanzar en el desarrollo. Una representación física inicial comunica la idea; una prueba funcional aporta evidencias distintas sobre su comportamiento.

Para un programa de prototipado, la lección consiste en vincular cada etapa a una pregunta. Puede tratarse de una transición de movimiento, de un intercambio de módulos o de la integración de un subsistema. Aumentar tamaño y complejidad tiene sentido cuando los resultados anteriores justifican el siguiente paso.

Quién utiliza el sistema y quién lo opera

La conversación distingue entre la empresa que necesita transportar mercancía y la que realiza el servicio logístico. Es una diferencia comercial importante: el usuario de la capacidad de transporte no siempre será quien compre, mantenga u opere el vehículo.

Jakob explora venta, alquiler y operación como posibilidades. Al preguntarle por el modelo, señala que:

«depende también del cliente».

Jakob Saalfrank, 47:16.

Operar el servicio añadiría necesidades de capital y organización a las del desarrollo y fabricación. Vender equipos plantea otras obligaciones, como soporte, formación y mantenimiento. La elección afecta al ritmo de crecimiento y a los recursos que necesita la empresa.

El episodio también aborda la dificultad de financiar un proyecto con varias etapas antes de una explotación amplia. La hoja de ruta técnica debe dialogar con los hitos que permiten conseguir recursos. Presentar con claridad qué está demostrado y qué se va a probar ayuda a evaluar el avance sin confundir intención con resultado.

La misma precisión es necesaria al hablar de ahorro para un cliente. Jakob explica que debe analizarse su cadena de suministro particular. Comparar alternativas requiere conocer la operación existente, sus tiempos y sus restricciones; una promesa general no sustituye ese trabajo.

La comparación debe incluir también cómo se resuelve hoy el transporte. El coste de coordinar vehículos, transferir mercancía y esperar una nueva salida permite identificar dónde podría aportar valor la propuesta y qué hipótesis necesitan un piloto.

Qué puede aprender otro equipo de desarrollo

  • Acotar un primer caso de uso que permita convertir la visión en requisitos de operación.
  • Evaluar el sistema completo, incluidas las transferencias, la energía y la infraestructura necesaria.
  • Combinar componentes disponibles con una validación específica de su integración.
  • Diferenciar comprador, usuario y operador para diseñar un modelo de servicio viable.

Grasshopper ofrece un ejemplo de cómo se razona un desarrollo de alta complejidad cuando todavía quedan hipótesis por contrastar. La entrevista resulta útil para entender la relación entre arquitectura técnica, aplicación y recursos. En i-mas ayudamos a empresas a ordenar esos requisitos y a avanzar mediante diseño y pruebas que aporten información para decidir. Puedes contarnos el reto industrial de tu proyecto.

Para seguir leyendo: Los autopilotos para drones y aeronaves autónomas de Embention.

Fuente del artículo: entrevista de Edgar Guerrero con Jakob Saalfrank en Toque de Ingenio, publicada el 8 de abril de 2025. Las citas enlazan con sus pasajes en el vídeo; los aprendizajes son una síntesis editorial de la conversación y las capacidades futuras se presentan como objetivos del proyecto.