En el proceso de diseño y desarrollo de producto, una de las fases más determinantes para el éxito es la evaluación de su viabilidad. Antes de invertir recursos en ingeniería, prototipado o industrialización, es fundamental validar que el nuevo producto no solo puede fabricarse técnicamente, sino que también tiene un mercado dispuesto a adoptarlo.
En este artículo abordamos las claves para analizar la viabilidad técnica y comercial de un producto desde las primeras fases de desarrollo, combinando criterios de ingeniería, negocio y experiencia de usuario.
Viabilidad técnica: ¿es posible fabricarlo de forma fiable?
El primer paso en cualquier proyecto de diseño de producto es analizar si la idea puede convertirse en un objeto funcional. Esto implica revisar los requerimientos técnicos, seleccionar los materiales adecuados, estimar costes de producción, tolerancias y procesos industriales viables (mecanizado CNC, impresión 3D, montaje, etc.).
En I-MAS, como empresa especializada en diseño y desarrollo de producto, evaluamos cada componente desde su concepción: geometría, funcionalidad, ensamblaje y fabricabilidad. Esta etapa suele apoyarse en fases de prototipado industrial que permiten validar físicamente el comportamiento del producto antes de pasar a producción.
Además, la experiencia en procesos industriales permite detectar a tiempo posibles problemas de deformaciones, interferencias, costes no previstos o incompatibilidades entre materiales.
Viabilidad de mercado: ¿existe demanda real?
No basta con que el producto sea técnicamente viable; debe responder a una necesidad de mercado concreta. Las empresas de diseño de producto deben analizar desde el inicio aspectos clave como:
- Tamaño del mercado objetivo.
- Segmentación de usuarios.
- Productos sustitutos.
- Barreras de entrada.
- Volumen de ventas estimado.
Este análisis permite ajustar la propuesta de valor, las funcionalidades y el precio objetivo desde fases tempranas del diseño, reduciendo riesgos en el lanzamiento de nuevos productos.
Herramientas como encuestas, entrevistas con usuarios, concept testing o pruebas con prototipos visuales ayudan a obtener feedback directo sobre la aceptación del producto antes de industrializarlo.
Coste, precio y punto de equilibrio
Una parte fundamental de la viabilidad es calcular cuánto cuesta fabricar el producto (coste unitario) y si este es coherente con el precio de venta estimado. Esto incluye:
- Coste de materiales y componentes.
- Coste de producción y montaje.
- Coste de desarrollo (diseño, prototipado, validación).
- Margen necesario para rentabilidad.
Desde I-MAS, apoyamos a nuestros clientes en este análisis con herramientas propias de estimación de costes desde el diseño, lo que permite tomar decisiones informadas sobre materiales, procesos y configuraciones técnicas que maximicen la eficiencia y viabilidad económica.
Integrar la viabilidad en todo el proceso de desarrollo de producto
Evaluar la viabilidad no es una tarea puntual, sino una labor transversal que debe estar presente en todas las fases del desarrollo de producto. Desde los primeros bocetos hasta los planos de fabricación, el equipo de diseño debe trabajar junto a ingeniería, marketing y negocio para garantizar que el resultado final sea técnica y comercialmente sostenible.
En I-MAS creemos en un enfoque colaborativo y multidisciplinar, donde diseño, prototipado, pruebas funcionales y validación de mercado evolucionan de forma iterativa. Este enfoque reduce tiempos, evita errores costosos y mejora la calidad de los lanzamientos.
Descubre cómo podemos ayudarte a llevar tu proyecto al siguiente nivel. Contacta con nosotros y da el primer paso hacia la innovación.